Una mente en calma es todo lo que necesitas

Vivimos en una sociedad enferma de estrés, de hecho se dice que el estrés y la ansiedad son las epidemias del siglo XXI. El estrés es una respuesta natural del organismo ante una situación de peligro, sin embargo las condiciones actuales de vida y el feroz ritmo de la competitividad, guerras, recesiones, la pandemia, las exigencias labórales y sociales, y el desarrollo acelerado de la tecnología tienen consecuencias en la salud de la mente y cuerpo. El estrés se ha vuelto una de los principales factores de riesgo para el desarrollo de otras enfermedades a nivel mundial. La OMS (2022) afirma que desde el 2020 hay un aumento del 25% en la prevalencia de la ansiedad y la depresión en todo el mundo. Para unos el peligro es evidente, para otros apenas es visible, si bien saben que les asecha.


El estrés es el enemigo silencioso y el causante del aumento de las enfermedades mentales que afectan a la humanidad. El ritmo acelerado es voraz sobrepasando la naturaleza del ser humano, y esto está causando aumento de enfermedades como la depresión, la ansiedad y el burn out, entre muchas otras. La mente ha empezado a recalanterse y el cuerpo a sufrir las consecuencia. Vivir a toda prisa, irritado y cansado con un sentimiento de vacío, miedo, síntomas y enfermedades crónicas son apenas unas de las consecuencias de esta aceleración.


Si quieres recuperar tu salud mental, emocional y física es necesario superar patrones de estrés que te generan angustia, dolor y problemas en general, en este artículo te queremos compartir 3 actitudes fundamentales que te ayudarán a cultivar una mente en calma y a reducir el estrés.




¿Es posible vivir con una mente en calma?


La respuesta es SI, pero depende de ti. Mantener la higiene y el cuidado de la mente es un hábito tal como el de bañarse. Cuando aprendes rutinas de autocuidado mental es posible sostener el equilibrio y la calma en diferentes  ámbitos de tu vida. A través de las siguientes actitudes que puedes implementar a partir de hoy podrás llenar tus días de mayor tranquilidad y disfrute. Si necesitas ayuda para aprender a implementar estas actitudes fundalmentales no dudes en buscar apoyo profesional.


Ahora bien, resulta fundamental resaltar que para reducir el estrés es necesario tener prácticas formales de meditación y atención plena diarias que ayudan a mantener la mente sana.


Aunque existen más actitudes fundamentales para reducir el estrés, en esta parte del artículo profundizaremos en 3 1. Aceptación Tener una actitud de aceptación frente a las condiciones que la vida va presentando te permite bajarle el volumen al sufrimiento que nace de la resistencia y el control. La aceptación significa ver las cosas como son en el presente. Si tenemos un dolor de cabeza, aceptemos que los tenemos. Si tenemos algunos kilos de más, ¿por qué no aceptarlos como nuestro cuerpo en ese momento?. Antes o después tenemos que adaptarnos a las cosas como son y a aceptarlas, bien consistan en un diagnóstico de cáncer, bien en la muerte de alguien.


En el transcurso de nuestro día a día desperdiciamos con frecuencia una gran cantidad de energía negándonos a los que este constituye ya un hecho y resistiéndose a él. Lo que hacemos básicamente es intentar forzar las situaciones que sean como nos gustaría que fueran, esto genera más sufrimiento y por tanto enfermedad, tensión, fatiga, cansancio y estrés.  De hecho, impide que sea más "dificil" generar cambios positivos. Podemos estar tan ocupados negando, forzando y luchando que no nos quede casi energía para sanar, crecer y que las pocas que nos queden puedan desvanecerse por nuestra falta de conciencia e intención.


Tenemos que aceptarnos como somos antes de que en realidad podamos cambiar. Mediante el cultivo intencionado de una mente capaz de estar en aceptación, creamos las condiciones previas a la sanación.


La aceptación no quiere decir que nos tenga que gustar todo, o que hayamos de adoptar una postura pasiva hacia todo. No significa que nos hayamos resignado a tolerar las cosas como “tengan que ser”. No implica que debamos cesar nuestros intentos de romper nuestros propios patrones tóxicos, ni darnos por vencidos en nuestro deseo de cambiar y crecer, ni tolerar la injusticia. La aceptación requiere simplemente decir que hemos llegado a la voluntad de ver las cosas como son. Esta actitud prepara el escenario para que, pase lo que pase, podamos actuar de la forma adecuada en nuestra vida.



2. MindFLEX.

Una mente flexible es una mente libre. Practicar la flexibilidad mental es posible cuando has integrado una actitud de aceptación en tu cotidianidad. Cuando aprendes a fluir con los cambios te haces más adaptativo/a y tu mente se vuelve más libre, pues eres capaz de soltar las expectativas y disfrutar del momento presente. Hoy en día tener una mente flexible y capaz de adaptarse a los cambios es una habilidad que le imprime gozo y disfrute a la experiencia vital. Pues te haces capaz de responder a los cambios con inteligencia emocional y una mente enfocada en la resolución creativa de los desafíos. La pandemía que acabamos de vivir nos confirma aún más esta premisa: la verdadera prisión es tu propia mente si no te sabes adaptar a los cambios, que son lo único constantes en la vida, entonces vivirás con más estrés, ansiedad y sufrimiento pues tu mente estará aferrada al pasado o fantasiando con el futuro, y cuando tu mente se desconecta del momento presente entonces la ansiedad y el estrés te secuestran


Para tener una mente flexible debes entrenarla cada día con meditación, auto-observación o Atención plena.


3. Confianza

La tercera actitud fundamental para una mente en calma es la confianza radical, translógica en la vida y el destino. Es lo que la religión le llama fé y nosotros le llamamos confianza. Cuando tu mentalidad está inundada de confianza entonces cada experiencia en la vida recobra un sentido, porque entiendes que nada te sucede por casualidad y todo tiene un propósito vital en tu crecimiento; Con la actitud de confianza integras con certeza que los desafíos son oportunidades creativas y que la vida siempre te impulsa a la evolución aunque a veces parezca lo contrario.


La actitud de confianza es una forma de inteligencia profunda que nos permite desarrollar la habilidad de escucharnos y conocer nuestras necesidades, asi impulsarnos a la aceptación del momento presente tal y como es, y mantener una mente flexible y libre de estrés.


La invitación es a que cuides tu salud mental y actitudes frente a la vida como un hábito diario, es necesario aprender a escucharte y te permitirte sentir lo que sientes, porque cuando aprendes a aceptarlo todo porque está aquí y ahora, entonces se alivia el sufrimiento y estrés. Está muy claro que hay calma y salud en el cultivo de la aceptación, la confianza y la flexibilidad mental.


Merece la pena estar muy atento a los contenidos mentales para elegir cuáles quieres mantener porque te dan calma y cuales quieres desinstalar de tu software mental. La actitud que tienes frente a la vida determinará la calidad de vida que vives.


 

Escrito por: Layal Fadul Mezher Psicóloga - Terapeuta Transpersonal Profesora de Kundalini Yoga founder of Pensamiento Indie No esperes que el estrés te amargué la vida o se convierta en una enfermedad, solicita ayuda




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https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response


https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-estres-burn-out-definicion-prevencion-13112896


https://www.paho.org/es/noticias/2-3-2022-pandemia-por-covid-19-provoca-aumento-25-prevalencia-ansiedad-depresion-todo









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