Un paro para ser más conscientes

Esta última semana en mi país –Colombia- hemos vivido unos días de incertidumbre, manifestación, de tensión y voces que nos alzamos a decir: ¡QUEREMOS UN CAMBIO!

Y yo..he vivido un carrusel de emociones, tristeza, felicidad, esperanza, desesperanza, dolor, compasión; de todo! He visto noticias como nunca, las discusiones en los chats y encuentros familiares giran entorno a la situación del país, las redes sociales están desbordándose de información; me siento movida…a veces confundida y otras veces inspirada.

Te quiero compartir entre líneas como he vivido yo, el paro.


El Jueves 21 de Noviembre #21Nov, el primer día convocado para la marcha me alisté desde muy temprano para la jornada, me levante a las 5:45am como de costumbre, hice yoga a las 7:00am, atendí a una paciente de 8:30, a eso de las 10:00am chequee el correo electrónico respondí los mensajes que ahí encontré y me alisté con mi mochila (hago un paréntesis porque mi mochila es la guerrera que me acompaña a todo) un termo de agua, una toallita, billetera, celular, y estuche para los lentes. Miré por la ventana de mi habitación, respiré el cerro oriental de Bogotá…y me di cuenta que era la primera vez que iba a una marcha , sola, con algo de expectativa y miedos.


Escuchaba la voz de mi mamá “hija cuídate eso es peligroso”… me preguntaba en ese instante ¿Qué tan peligroso puede ser una marcha en silencio, con seres humanos que nos vamos a vestir de blanco y meditar para llevar silencio, paz y libertad. No puedo negar que la duda llegó en formas de pensamiento como “y si no vas?”… podía ver como mis miedos se despertaba también , querían bloquear mi intención de ir… y en ese momento recordé, no soy mis pensamientos, esto lo he planeado hacer hace días y por qué ahora me voy a decir que no? Decidí callar mi mente , porque algo que si te puedo asegurar es que los pensamiento los podemos cortar de raíz y transformarlos, solo necesitamos:


· Conciencia de ellos.

· Observar cómo se siente y de dónde provienen.

· Saberlo redireccionar.

· Y utilizarlos para cumplir nuestros propósitos.


Vestida completamente de pantalón blanco con blusa manga larga cuello de tortuga blanca, una bufanda, tenis blancos y listo a las 11:00 comencé a andar. Pensé no llevo chaqueta que encarte! la verdad es que este es mi outfit regular pero este día era especial, me iba a reunir no sabia si con muchas o pocas personas vestidas de blanco para caminar en las calles de Bogotá por la paz. Salí… a eso de las 11:30am luego de llevar 20 minutos caminando y dónde nuevamente durante todo el camino siguen apareciendo muchos pensamientos ¿Seré la única que va? ¿Cómo los voy a reconocer? ¿será que esto fue una buena idea? Y cuando voy llegando a las 7ma con 72 en Bogotá veo a lo lejos una gran mancha blanca y Bingo! Los encontré y para mi sorpresa éramos muchos!


Llegue, justo a tiempo! Estaban dando las instrucciones “Caminen muy lento, sintiendo cada paso, con el primer paso inhala y repites –Soy paz- y exhalas –Soy libertad-“ también nos dijeron “puede ser muy agotadora la meditación pues verdaderamente caminaremos lento”….y así fue amigos! A las dos horas de recorrido alcanzamos a caminar 6 cuadras, y en ese tiempo pasaron tantas cosas: meditamos juntos, se sentía un silencio en la mitad de la séptima, el aire tocaba cada rincón de la piel, se escuchaban aplausos, un señor nos repartía agua y pensé “que linda es la humanidad” el corazón se me hinchó de felicidad, las arengas de los estudiantes llegaban desde las lejanías; SOMOS UNO.



Las lagrimas corrían por mis mejillas, me sentía plena, que paz, que sintonía, que lindo ser humana, que fuerza interior la que compartimos como especie, que ganas de transformar nuestra realidad; niños, mujeres con sus bebes cargados, abuelos caminando, todos unidos con un propósito ¡queremos transformar este mundo!


Más educación para los niños y jóvenes, más igualdad social, no más muertes, no más violencia, no más destrucción de nuestro planeta. Queremos unirnos y ser parte del cambio.


"Es la necesidad de un profundo cambio humano, no se trata de partidos políticos, ni de clases sociales, no se trata de moral o ética; es una condición para que sobreviva la especie humana. Por primera vez en la historia, nuestra supervivencia física como especie depende de un cambio radical en nuestros corazones".


El viaje del Alma es hacía la libertad… y desde el 21 de Noviembre sigo aquí alzando una voz desde el silencio, entre letras, en meditaciones, compartiendo la dulzura con aquellos con los que me encuentro en el tapete de yoga; respirando un cielo a la vez, sanando desde lo más profundo de mi… porque eso que está sucediendo en Colombia, la violencia que mató a Dilan y los disturbios en las marchas … todo eso también está habitando en nuestros corazones, dentro de mi…sólo puedo hacerme responsable de mi, de lo que está hay en mi interior, de lo que le entrego al mundo.


Por eso…nuevamente reitero, el viaje siempre será hacia el interior de cada uno de nosotros, debemos conocernos profundamente; es la relación más importante que tenemos en esta vida.


¡Elevemos la vibración desde lo más profundo de nuestro Ser!


Te invito a que te inscribas aquí abajo a nuestra comunidad de amor y recibas la meditación que estamos haciendo durante 30 días por Colombia, por la paz, por la sanación de nuestra humanidad; únete al movimiento.


con amor,

Layal.

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