Psicoterapia transpersonal, la cuarta fuerza de la psicología.

La psicología transpersonal es el renacimiento de la psicología con un enfoque evolucionista e integrativo del ser, donde la espiritualidad y la psique son dos aspectos complementarios del ser humano. Esta corriente ha integrado y amplificado todas las fuerzas anteriores de la psicología creando un enfoque terapéutico donde el ser humano se reconoce cómo una identidad más allá de la personal y trasciende a una identidad llamada conciencia.

La etimología de la palabra psicología está compuesta por los afijos psico- y -logía.

Psico- proviene de la voz griega ψυχή (psykhé), que significa alma, mente, espíritu o actividad mental.

Logía - deriva del vocablo griego λóγος (logos), que podemos traducir al español como ciencia, estudio o tratado.

“En otras palabras, podríamos decir que la palabra psicología significa, según su origen etimológico, estudio del alma, comprensión del alma o el estudio de la mente.” desde una perspectiva histórica, la Psicología podría ser el estudio de los principios, leyes y hechos de la evolución del ser humano. La psicología transpersonal nace de la necesidad de integrar la dimensión espiritual del ser en el abordaje de su existencia. Un abordaje profundo e integral de la psiquis y el alma.

La Psicología Transpersonal surge a finales de los años 60 –en 1969 aparece el Journal of Transpersonal Psichology–, siendo Abraham Maslow uno de los principales exponentes, quién apuntó la posibilidad de alcanzar un estado del ser más allá de la autorrealización. Es la cuarta fuerza del conocimiento psicológico y existencial del ser humano, la evolución de la conciencia dentro de la psicología a conllevado a abordar la experiencia integral de vida del ser, donde no hace falta estar enfermo simplemente hay que anhelar crecer, y despertar la autoconciencia.

El nuevo modelo transpersonal, se considera que ha trascendido las enseñanzas del conductismo, el psicoloanálisis y la psicología humanista. Abraham Maslow citó:

Considero esta tercera fuerza de la Psicología Humanística como algo transitorio, como un allanamiento del camino hacia la cuarta fuerza, una Psicología aún más elevada, una Psicología Transpersonal, centrada en el ser esencial que trascienda la naturaleza del hombre, su identidad y su autorrealización”.

Carl Jung discípulo de Freud, trasciende a su maestro y afirma:

“Estoy convencido de que el estudio científico del alma es la ciencia del futuro, como contraste a las corrientes mecanicistas de una Psicología sin alma”.

Martinez Enriquez, es el libro titulado Psicología transpersonal para la vida cotidiana, lo expone así:

La psicología humanista cedió el paso a la perspectiva transpersonal, a partir del descubrimiento de “otro lugar” más allá de la mente y más allá del yo, que marcó un punto de inflexión en mi existencia. ¡Claro que la psicología humanista –como cualquiera de las otras corrientes psicológicas– sigue siendo necesaria para articular, integrar y sanar el psiquismo! Pero ya no otorgo al psiquismo la categoría de un “yo”; no confundo la “personalidad” con la “identidad”. Se me regaló ver que hay en nosotros un “lugar” que piensa –la mente, el yo–, pero que existe “otro lugar” que es consciente de ello: lo que en psicología transpersonal, asumiendo una antigua intuición de la sabiduría hindú, se conoce como “Consciencia Testigo” o, simplemente, “el Testigo”. Se me hizo patente, a partir de ahí –y habremos de volver sobre ello más adelante–, que no soy la mente que habla, sino la Presencia consciente que la escucha hablar. Lo que pude comprender es que nuestra identidad es transpersonal. Nos reducimos a la persona (o “yo”) cuando ponemos nuestra identidad en los pensamientos. Pero basta salir de ese reduccionismo para que se desvele lo que realmente somos.

De esta necesidad fundamental y con la revolución de la conciencia emerge a terapia transpersonal una propuesta donde se ofrece un acompañamiento asistido. El Terapeuta es un acompañante del alma y va a bucear con su pacientes, vislumbrando territorios más allá del pensamiento y la dimensión cognitiva, es un abordaje profundo de la esencialidad del ser.

El muro construido en su corazón se agrieta y las primeras emanaciones del amor consciente se filtran por las rendijas de su alma.

La terapia transpersonal es un camino para:

  • Auto-conocerse

  • Reconocerse

  • Desde esa conciencia transformarse.

Algunos de los métodos utilizados en la Psicología Transpersonal son:

  • El conocimiento del cuerpo y el movimiento.

  • Mindfulness

  • Visualización guiada

  • Journaling

  • Conciencia de la respiración

  • Sanación del niño interior

  • Meditación transpersonal

  • yoga

  • Vichara

  • Escucha activa

  • Escaneo emocional

  • Entrenamiento asertivo

  • El desarrollo de la imaginación y la intuición

  • Obra de arte simbólico.

La terapeuta transpersonal es una artista,

Es una poeta, una artesana sabia. Va mucho más allá, bucea contigo sosteniéndote en la emoción. Es una leal escudera, no juzga, no manda, te ama, contribuye a un campo de indagación, taladra contigo y de paso se cura ella. En la psicoterapia transpersonal comenzamos el camino con el amor que tenemos, y terminamos el camino con el amor que somos.

Es una metodología para despertar la conciencia, encontrar bienestar psicológico, aliviar malestares emocionales y trascender la experiencia y el sentido de la vida.

Emprender un camino terapéutico es cuidar tu salud mental, ya sea por prevención o porque te encuentres atravesando una crisis. Recuerda que el paso más importante es COMENZAR.

Escríbenos tus preguntas, próximamente te compartiremos los beneficios de la Terapia transpersonal y sus metodologías.

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Para emprender un camino terapéutico, chequea los horarios disponibles para las sesiones de terapia transpersonal junto a Layal Fadul.

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