¿Por qué nos cuestan tanto los cambios?

Cada día es una elección. Es un reto nuevo si moverte o no. A unos les da muchísimo miedo, a otros los incomoda tanto que lo evitan y a otros… simplemente no les cuesta, se mueven pero algunas veces sin sentido, sin un propósito autentico que los impulse. Pensar que debería ser de cierta forma sabotea a esa elección perfecta de tu ser. A esa que desde la autenticidad te invita a moverte, a que confíes.

Moverse implica auto-reflexión, tiempos de calma y quietud. Cuando pasan situaciones que te exigen cambios, que te retan al movimiento y fluyes con esa elección, estas atendiendo al propósito mayor de tu alma. Al hacerlo con Fé, entras en sintonía con el eterno presente. Vas recorriendo el camino que debes andar y desde allí, llegan personas increíbles, encuentras el trabajo que siempre quisiste, se van personas que ya no necesitan estar más en tu vida, tienes salud y abundancia.

Para que la vida te dé movimiento tienes que darle flexibilidad. Si vives tus días con pensamientos y gustos fijos no les das espacio a que nuevas posibilidades lleguen a tu vida. Cada día es una oportunidad para aceptar y entender que aquello que antes te gustaba ahora no te gusta, que está bien equivocarse, que si juzgaste muy rápido una situación puedes cambiar de opinión, que hoy si y mañana no, y así. Claro que esto tampoco le gusta a nuestro amigo el EGO que nos hace creer que “debería ser” de cierta forma, como nos enseñaron o como la sociedad nos dice que es pero no es así, al único que “debes ser” fiel es a ti, a lo que sientes y quieres. Aunque suene un poco a cliché… vinimos a ser felices, no perfectos.

Gran parte del tiempo te apegas a las personas porque sientes que no llegará alguien que puedas querer igual, te apegas a viejas creencias y a relaciones sin sentido que no te hacen bien pero que aun así crees que ahí es donde perteneces cuando la vida te viene mandando señales desde hace un tiempo para que te des cuenta que por ahí no es. El apego no es más que miedo y como el miedo nos sirve de gasolina entonces convierte ese miedo en ganas y el deseo en intención, en un plan. eso sí, un paso a la vez, no querrás caerte antes de empezar.

Cultiva la auto-compasión en tu proceso, sostenerte, habitarte, tratarte con mucho amor y ser tu mejor compañía porque no hay nadie que lo pueda hacer mejor que tú. No va a ser fácil pero lo más difícil es empezar… ¿Te imaginas? infinitas posibilidades pueden llegar hasta ti y las más lindas sorpresas, solo hay que estar abierto y dispuesto. Así que empieza hoy y hazlo por ti.

Maria José Espinosa

Mercuriana - Pensamiento Indie


Nota. Te compartimos esta experiencia de sanación, te acompañamos atravesar el cambio con plena conciencia, comunidad y magia.



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