El día no se cuánto de cuarentena entonces escribí…

Actualizado: 30 oct 2020

Encuentro magia al sentarme a escribir, lo hago con frecuencia en cuadernos tomando notas de mis pensamientos pero sentarme a escribir un blog es otra cosa; este blog lo empecé en Marzo y su primer título era “en tiempo de pandemias” pero no lo terminé, ahí quedó en un archivo del pc y hasta hoy lo volví a abrir sintiendo una gran inspiración por compartir lo que he reflexionado estos últimos tiempos. Amo la sensación del fluir, entrar en los ritmos, escuchar al corazón y traer un mensaje que viene desde ahí, por eso es que hasta ahora me decidí a compartir entre letras lo que he aprendido durante esta pandemia y deseo entregártelo a ti.

Durante este blog. quiero atender 3 puntos que han revoloteado por mi cabeza y corazón:

1. Las redes sociales han creado expectativas de la cuarentena “ideal”.

2. Hay saturación de contenido, lluvia de lives, yoga gratis, meditaciones gratis. Vamos a darle una mirada crítica a la moda del yoga online.

3. Los maestros me han hablado de Sanación pero no la sanación que encuentras en instagram, es una que viene de la introspección, del amor y el perdón. Más adelante te voy a ampliar estas ideas.

Para iniciar, quiero aclarar que soy activa en redes sociales, son mi herramienta de trabajo, encuentro grandes bondades en las plataformas sociales pero también encuentro mucho ruido por ahí; quiero también que sepas que entre estas letras desnudo mi corazón con la simple intención de compartir mi experiencia, es decir, no tenemos que estar “de acuerdo” con los puntos y en esto encuentro magia; por tal, puedes compartir tu opinión en los comentarios.

1. Las redes sociales han creado expectativas de la cuarentena “ideal”.

El yoga, la meditación, los libros, los cursos, el ejercicio, las recetas en fin… en las redes sociales he encontrado muchas cosas valiosas pero también mucho ruido. Una inundación de contenido, de clases y cursos gratuitos, recomendaciones de libros, podcast, series, la vida ideal, la limpieza ideal, lo que puedes, debes o no hacer… en fin…

por esos días, experimenté una extraña sensación y me pregunté ¿en realidad la vida es como se muestra ahí? ¿Esto es lo que debemos hacer en cuarentena? ¿En realidad todo lo que se publica es porque eso somos o es que se está tratando de vender un ideal de cuarentena?

Por eso, hace una semana decidí desconectarme completamente de las redes sociales por 4 días, quise dejar de mirar una pantalla para entrar a mirar en mi interior; te lo recomiendo es terapéutico, liberador y te va a permitir sentirte desde tu ritmo.

Esos días descubrí cuán distraída había estado comparándome, buscando respuestas, tratando de satisfacer una expectativa , teniendo pensamientos como “no puedo quedarme atrás” “tengo que hacer… porque todos regalan clases de yoga” “tengo que…”

Oh no.. me dije a mi misma ¡Detente! ¿Qué está pasando? ¿en realidad cual es el propósito de esta experiencia? Y quiero decirte si has pasado por esto, o estás pasando por esto no estás sola, yo también he estado ahí. Pero lo que si te recomiendo es ¡DETENTE! Recuerda que las vidas que vemos en las redes son la vida de las redes, la vida virtual, la que el otro te quiere mostrar, nada tiene ver con nuestra vida, nada tiene que ver con que sea bueno o malo, o con que debamos hacerlo parecido, igual o completamente diferente.


Esto se los compartí por instagram



Me cuestionaba por esos días como es que en tiempos dónde una pandemia ataca nosotros buscamos las respuestas en pantallas, caemos en un ego colectivo que encuentra sus propios ritmos de adaptación y se empieza a mercadear como estilos de vida, y “cuarentenas ideales” por todas las plataformas digitales, necesitaba ponerme pausa a mi también.

Sabes? hay magia al intimar con tu existencia, pero, sé que hemos podido estar distraídos, que desconectarse del mundo virtual no es cosa sencilla porque parece estar todo tan automatizado en nosotros.

Te quiero compartir unas de mis prácticas para intimar con mi existencia:

-Invierte más de tu tiempo haciendo algo por ti y no frente a la pantalla del cel.

-Cuando entres a redes, consume contenido que te eleve, no el que te causa miedo, ansiedad o sufrimiento; lo que ves en redes sociales es como alimento para tu mente ahora pregúntate: ¿De qué estás alimentando tu pensamientos?

-Desconéctate de las pantallas, cierra los ojos y entra a tu interior las verdaderas respuestas vienen de ese lugar.

-No creas en todo lo que ves, la vida real no está detrás de una pantalla. La vida real está justo aquí y ahora, aprovecha la tuya; en el presente tienes la posibilidad de elegir desde la consciencia lo que quieres hacer.

¿lo intentamos?

Pregúntate: ¿Cómo elijo vivir este día? Puedes elegir la felicidad, concentrándote en ti y explorando las respuestas a esas preguntas que aún tienes y que están guardadas en tu interior.

2. Hay saturación de contenido, lluvia de lives, yoga gratis, meditaciones gratis. Vamos a darle una mirada crítica a la moda del yoga online.

¿Es real? ¿ahora todos hacen yoga? ¿en realidad la forma de abordar esta situación es mostrando lo que hacemos? ¿para qué lo hacemos para vender una idea, para educar o para sobrevivir? ¿para qué?

Llegó el ¿para qué? A mi puerta durante esta cuarentena… gran pregunta profunda respuesta….

Me sentí atacada “ahora todos hacen yoga y meditación y además lo regalan”,

entonces me pregunté en mi privacidad, en mi soledad, en mi vulnerabilidad ¿para qué layal? ¿para qué haces esto tu? Entonces recuperé el sentido como un aliento profundo, un rayo de luz llegó… para sanar y esto empieza por mi!

Sanar mi sentido, mi vida en devoción al perdón, a la purificación y al amor…todo está en mi, no en el otro, no en la pandemia, no por fuera, está dentro, en mi profundidad entonces fue así como decidí iniciar mis días desde la conexión; me comprometí a despertar cada mañana a primera hora, a nacer con el sol, a observar a mi mente y a mi cuerpo, a agradecer, a limpiar mis células y sentir mis neuronas...me comprometí a tener una experiencia de conexión.

Lo más lindo es que a esta historia se sumaron un grupo de almas que resonaban con esta intención y juntos atravesamos una experiencia de exploración durante 22 días dónde nos encontramos para iniciar el portal del día sintiendo, vibrando con el amanecer y conectando con el interior…. el resultado fue magia.

Entre las palabras que recolectamos te comparto: sanación, reinvención, tranquilidad, vivir en meditación, amor…cada mañana meditamos por ti, por mi y por nosotros… nos despertamos a observar nuestra mente, nuestros miedos, la incomodidad, el compromiso, la disciplina; atendimos a una cita, la más importante de todas, a primera hora, una cita con nosotros mismos, con nuestras sombras con nuestra luz.

Lo primero que quiero resaltar de esta experiencia es que no fue gratis, todos los seres que estuvimos ahí pusimos algo que nos costaba, en forma de sacrificio, en forma de aprendizaje, en forma de desapego… Tal vez te preguntarás a qué me refiero con algo que nos costaba ,es decir, tiempo, dinero, voluntad, sacrificio, conocimientos; que cueste no significa que sea “difícil” o que esté “mal” significa que tenemos que dar algo de nosotros, es la ley de reciprocidad, dar es dar.

Contándote esto… me detengo a darle una mirada a la tendencia de las redes y las clases gratuitas, las clases de yoga por lives, y el exceso de promoción de meditaciones, prácticas espirituales y wellness lifestyle que ronda por ahí. Recuerda el punto 1. En redes encuentras sólo lo que el otro te quiere mostrar y aunque estoy convencida que mis colegas, profesores de yoga y a tu que lees esta información probablemente atendemos a una buena intención también creo que está intensión se puede estar viendo nublada por la presión colectiva, la masificación de una moda, y las tendencias de las redes sociales.

Colegas, estudiantes, amigos es hora de ser verdaderamente honestos, sobre todo en estos tiempos dónde juntos estamos atravesando esta transformación. La tierra nos puso en pausa y el yoga parece haberse revolucionado, como tratando de vender una solución , un camino, inundando plataformas, contagiándose de ego colectivo y apareciendo como un sustituto que distrae la atención de lo verdadero.

En realidad, si estás compartiendo tus clases gratis, tus cursos gratis, y tu trabajo gratis está bien pero ¿cuál es la verdadera intención detrás de todo? Muy honestamente hazte está pregunta y respóndete; si en algún punto necesitas hacerlo por lo que está sucediendo por fuera entonces tu verdadera intención ya ha sido nublada y es hora que ayudes a detener esta ola.

El yoga no es gratis, la meditación no es gratis, la vida no es gratis lo que nos cuesta tiene un valor por eso es que estás prácticas también lo tienen, así nos hacemos sostenibles, el otro también aprende de su valor, y nosotros también se lo entregamos.

¿Y es que acaso como aprendiste tu? nosotros (por lo menos a mi) me ha costado muchas cosas: tiempo, dinero, experiencia, lágrimas, esfuerzo, compromiso, estudio, horas de lecturas, horas de práctica constante, exploración y muchas cosas más que no quiero detenerme aquí porque no es el punto.

El punto es que ahora cuando entro a redes… y siento ver una moda apareciendo como un nuevo fenómeno social, colectivo e inconsciente me pregunto…¿valoramos lo que llega gratis? ¿cuál es el verdadero motivo detrás del yoga, la meditación y los cursos gratis?

Sé que muchos me van a responder, esta es mi forma de ayudar… y aunque no cuestiono tu intención de ayudar lo que me cuestiono es si estas intenciones se han visto difuminadas por los ritmos de cambios ; deseo que estas palabras no las sientas como un ataque para ti, si no todo lo contrario, como un profundo regalo para ti desde lo más profundo de mi corazón porque el yoga no es una moda, no es gratis y no soluciona lo que estamos atravesando.

Para mi, se trata de ser verdaderamente honestos con nosotros mismos, si enseñamos ir hacia adentro , si hablamos de conectarnos, y de yoga ; atiende primero tu práctica, recorre tu camino durante este tiempo que no es el mismo de antes, ni las condiciones son las mismas de antes por tal las prácticas espirituales también se están transformando; ahora estamos separados físicamente, la forma en que tu y yo aprendimos nuestro camino fue completamente diferente, nuestro profesor estaba ahí para mirarnos, guiarnos, sostenernos ; entonces me pregunto como es que se puede enseñar o guiar una práctica de yoga por live? Que sentirán las personas que están teniendo la experiencia al otro lado de la pantalla? ¿Qué te mueve a hacer esto sin antes haber explorado en tu interior lo que está pasando? ¿Estás ahí por alcanzar alguna expectativa?

Todo al final es para decir, que todo camino se trata de abrir tu corazón; primero atendamos al nuestro para poderlo compartir, primero repensemos el yoga no como una moda que se ofrece gratis, sino como su verdadero propósito una herramienta de sanación que requiere responsabilidad, encuentros, intención, planeación, guía pero sobre todo honestidad.

Es así como llego al tercer punto, 3. Los maestros me han hablado de Sanación pero no la sanación que encuentras en instagram, es una que viene de la introspección, del amor y el perdón.

En los últimos dos meses me vengo encontrando con un mensaje, siento a mis maestros espirituales diciéndome constantemente

“Cuando tu sanas, todos sanamos”

Es por eso que en tiempos donde hablamos de pandemias, virus, economía y yoga gratis, yo te vengo a hablar de sanación; una que inicia contigo, en el interior y que atiende al miedo y al sufrimiento, es una sanación que tiene que ver con la relación contigo mismo, con tu vida, y el presente.

Me he preguntado muchas veces, ¿acaso hemos dejado de confiar en los procesos naturales? La pandemia que estamos viviendo no está por fuera de nosotros, es el resultado de nosotros; es el reflejo de nuestro sufrimiento, es el espejo de nuestra inconsciencia, es una oportunidad para cambiar, readaptarnos a nuevos hábitos, unos que se sostienen desde la compasión, la empatía y nuestro trabajo interior.

La naturaleza nos está mostrando la relación con nuestra naturaleza interna, su necesidad misma de sanación, de transformación y cambio….como los ciclos, como la vida en dónde todo se mueve, en donde somos movimiento.

En el mensaje que encuentro en el ahora, en la Era del Acuario, la del nuevo hombre, aquel vive en el hoy, transformando miedos en amor, volviendo a su interior para reconectar con su verdadera naturaleza, reinventándose como especie para proteger la tierra y viviendo compasión con el otro. Este hombre reconoce que todo proceso, experiencia y comprensión viene desde su interior, carga energía auténtica y la honestidad es la estela que va dejando en su camino.

Este ser que somos todos explora el ritmo del presente y llega al encuentro de sus sombras, es un ser que deja de buscar por fuera para encontrarse por dentro, un espíritu que reconoce pandemias de esta y otras vidas, un cuerpo que lucha por su misión suprema aquí y no sigue buscando por fuera.

Eres tu, soy yo, somos todos… y porque me siento unida a ti, lo único que puedo prometerte es que seguiré haciendo el trabajo en mi, seguiré cuestionándome lo que hago , seguiré caminando en ese propósito de sanar, y seguiré sanándome a mi; si nos encontramos en el camino a tal vez por medio de este blog , en alguna experiencia o porque la vida es así la sincronicidad de nuestras almas se han llamado a resonar en esta vibración y por eso te honro.

Con amor,

Layal Fadul Mezher @soynoches

17.04.2020

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